¿Kilómetros facilones?

Eso pensaba yo, que los setentaypico kilómetros que había planeado para el martes iban a ser facilones. Aprovechando que Muriel corría la Copa de España de ciclismo en ruta en la Casa de Campo, se me ocurrió bajarme en bici desde Navacerrada. Ná… si es tó pa’bajo.

Planificando la ruta, ya me surgen los primeros problemas. Si Mu termina sobre las 13:00, yo debería estar allí sobre las 12:30, para echar alguna fotillo y eso… y para llegar allí, a una media de 15 km/h, necesito… ¡¡¡5 horas!!!, paradas aparte. Porque no nos engañemos, mirando el perfil, sí, es todo cuesta abajo, pero… la “forma” y yo no nos hablamos ultimamente. Cualquiera medio en forma podría hacer este recorrido sacando una media entorno a los 25 km/h, pero yo… ¿a qué aspiro? Con los pies en el suelo… 5 horitas, así que… a las 6:45 en pie, para prepararme, desayunar un poco de “coca” del Mercadona, y a pedalear.

7:22. Mucho frío. Los cristales de los coches congelados, y yo contento con haber cogido el Gore-Tex. Bajo desde la Barranca a Becerril, y luego por pista hacia Mataelpino, para dejar el Boalo a la derecha y acercarme a la Pedriza. El sol ya asoma, y las vacas desayunan. Atravieso Manzanares, y  toca remontar el collado hacia el puente medieval. Paso junto a la roca donde me partí la muñeca hace ya tres años. Pienso en ello, porque desde entonces, más que re-engancharme he andado siempre des-enganchado.

Pero para eso estoy hoy aquí, depués de la paliza del domingo, para re-engancharme. Aunque para ello, desde el puente medieval tenga que aguantar el insufrible tramo de la cañada de los toboganes. Primero, hasta cruzar la carretera de Hoyo, que se me hace muuuy cuesta arriba y largo, y luego la infinita recta, que no se me hace tan cuesta abajo como debería.

Sendero hasta la Marmota. Gozoso, excitante, divertido… hasta que se me va la rueda de alante, seguramente por exceso de presión, y pillo. Nada… un raspón… bueno, escuece, pero no es más que chapa y pinura. Pero claro, como no monto ultimamente, no me acordaba de lo que era caerse. Esas décimas de segundo tan rápidas, pero que a la vez pasan tan despacio: “¡¡noooooooooooo!!” jajaja, pero sí, estoy en el suelo.

Nada, a seguir, Puente de la Marmota, y barrita. A subir pateando, y a afrontar el subidón de la tapia de El Pardo. Es justo el recorrido inverso a lo que hice en la marcha el domingo, y me parece igual de duro para un lado que para otro jejeje. Najar al río, con el terreno aún blando, y subir hasta Tres Cantos. Es mi tercera y última subida del día, y voy conservando, porque la reserva se encendió muy rápido el otro día.

Un cacho de carril (lo mínimo), y a “pardear” junto a la tapia y las vías del AVE. Se me hace muy pestoso, ya van más de 50 kms, y lo empiezo a notar. Encima voy con el agobio de la hora, porque creo que no voy a llegar a tiempo. Nubarrones negros, sobre mi cabeza, y en las piernas. Estoy petando, pero llego a la entrada a El Pardo por la carretera de Fuencarral. De ahí, a la 3:15, que entre el barro y me petación, la debo hacer en unos… 7:34 jajaja.

Me he auto impuesto una pequeña última subida, para salir de El Pardo junto a la M-40, por la calle Braojos. Toca remontar los túneles, para salir y pillar el carril bici. De aquí ya, todo asfalto hasta entrar en la CDC. El asfalto no mola, y se pone a llover. Entro a la CDC, y en la rotonda de la subida al teleférico la batería del Garmin dice basta, cuando llevaba 73’43 kms y 5:03 en movimiento. Y aún me queda subir al teleférico jejeje.

Al final, la carrera de Mu ha empezado muy tarde, y me da tiempo a saludar a unos conocidos, como Diego y Candelas, a echar unas fotos, a mojarme, y a animarle y darle la enhorabuena por su 8º puesto.

Estoy petado. El ritmo no ha sido el del domingo, donde terminé con 155 de pulsaciones medias, pero el desnivel ha sido casi el mismo, y aunque he ido a velocidad absurda, de kilómetros facilones, ¡nada!

Merde!!! Empezamos a parecernos a Francia.

¿Por qué? Por aquello que se dice de Francia, de… “qué gran país si no hubiera franceses”. Pues lo mismo pasa con España, pero al revés. Qué mierda de país, con tanto gilipollas. No nos vale con tanta política y tanto fútbol, ahora resulta que no hay cómo andar por la montaña.

Veo con perplejidad la foto que cuelga Oriol en Facebook (y que os dejo aquí), de cómo están arreglando, o casi me atrevería a decir que, “abriendo”, un nuevo camino en su zona de Aínsa. Ni si quiera le he preguntado dónde, qué más da…

Da igual, porque él, Jorge, Chéliz y compañía, pueden hacer “casi lo que quieren” en su pueblo. Porque viven por y para él, y todo el mundo allí entiende lo importante de la labor de recuperar viejos caminos abandonados y abrir nuevas sendas allí donde es necesario.

Pero ha sido ver su foto y pensar… ¿qué dirían de mi, si me pusiera ahora mismo en el que es ahora mi pueblo, Navacerrada, a hacer lo mismo? Por ejemplo, para abrir un sendero entre el antiguo y fantasmagórico Hospital de La Barranca, y el remozado Hotel de la Barranca. Ahora mismo es, creo que algo más de 1 km de carretera, que ciclistas de montaña, senderistas, y caballistas, nos tenemos que “chupar” compartiendo asfalto con quienes acceden al parking de La Barranca en coche.

¿Qué mal habría en que abriéramos un sendero allá entre el monte bajo, las zarzas, y las mierdas de vaca, para comunicar caminos con caminos, y que quienes disfrutamos de la montaña lo sigamos haciendo aún más en pleno contacto con la naturaleza?

Pues ya os respondo yo. Seríamos unos “sierricidas”, unos “mataguadarramas”, unos alteradores del orden “natural” público, unos auténticos delicuentes profanadores de todo un futuro parque nacional, dignos de penas de prisión y multas mayores que los corruptos de la Gürtel, el Fondo de Reptiles, o el caso Pretoria.

Qué bonito sería nuestro país sin toda esta patraña de politicuchos. Dan ganas de exiliarse. ¿NZ?

Algo falla, y no sé lo que es…

Ahora resulta que tengo artritis… o artrosis… o reuma. ¡Qué sé yo! Lo cierto es que tengo el tobillo como un tronco, no sé ve el hueso, y eso sin que desaparezcan las manchas de la vasculitis (ni el dolor, voy empastillado). Claro, debe ser que tengo vasculitis reumatoide. ¿Pero no era leucocitoclástica?

Qué lío… Ya he pasado por el vampiro, para que me sacara unos cuantos tubitos de sangre, y esta semana próxima me harán radiografías de ambos tobillos. ¿Los dos? Pero si sólo me duele uno… Y con todo eso, una ronda de médicos: dermatólogo y reumatólogo. Como si fuera un abuelo.

Pero bueno, no me preocupa tanto lo que pueda tener, como el hecho de que llevo justo hoy 3 semanas en el dique seco, sin tocar la bici. No levanto cabeza deportivamente… soy el eterno sin-forma… estoy en un bucle de quiero-entrenar-pero-siempre-hay-algo-que-me-lo-impide que empieza a ser preocupante.

Lo sé, soy un llorón, pero es que no encuentro consuelo. Tengo una nueva bici casi lista, y a este paso no la voy a estrenar nunca… Además, ya me he apuntado a la marcha de Colmenar, de modo que me quedan 15 días para ser capaz de aguantar 70 kms sobre la mtb… me da que no llego a tiempo jajajaja… ¿alquien me cambia su tobillo?

La última Voll-Damm

¡¡Cuantas veces habré dicho eso, verdad!! Pero hay veces que no queda más remedio, y esta es una de ellas.

Por un lado, tener una persona en casa que por enfermedad no puede probar el alcohol implica hacer el esfuerzo solidario de no probarlo los demás. No hay que ser cabroncete y ponerle los dientes largos a quien lo tiene prohibido. Yo, al menos, lo pasaría fatal, de modo que he decidido que no habrá ni una gota de alcohol en “Cal Nano&Mu” mientras mi madre esté aquí con nosotros. La mejor manera de no caer en la tentación es evitarla.

Pero… por otro lado, los últimos meses hay algo en mi organismo que no funciona bien. La vasculitis, las pequeñas infecciones en los ojos, la artritis ahora, los dolores de espalda, los problemas para conciliar el sueño… No sé si está todo relacionado, si es simple estrés, o si hay algo ahí dentro que todavía no me han descubierto, pero más vale tomarse las cosas en serio.

Así que, como dijo Paquirri, “Doctor, estoy en sus manos”. A ver qué van diciendo los próximos análisis y radiografías, y de momento, aquí es donde han acabado las Voll-Damm: ¡en la basura!

Abantos como punto de partida

Uno de los carteles de marras en Abantos

Es triste, pero ha llegado el tiempo de luchar, y que las denuncias pongan a cada uno en su sitio. Todo ello sin perjuicio del excelente trabajo que se ha venido y se viene haciendo desde IMBA, la International Mountain Bicycle Association.

Y es que han aparecido en el monte escurialense estos carteles que pretenden limitar el uso de la bicicleta de montaña a las pistas de más de tres metros de ancho. Sí, esas mismas pistas que asfaltan u hormigonan, como el conocido “Camino del Calvario”, con la excusa de que sirvan para el acceso de los vehículos contra incendios.

Pretenden echarnos de los senderos que ellos mismos destrozan y transforman en pistas de varios metros de anchura, como el tradicional “Camino Schmidt”, con la excusa de facilitar la accesibilidad del medio natural.

Siguen queriéndonos equiparar con los vehículos a motor, por aquello de que la bici es un vehículo, omitiendo que el único motor que nos mueve a nosotros son nuestras piernas, y nuestro corazón.

Desean hacernos desaparecer del mapa para que no molestemos con nuestras bicis a los más puristas montañeros que se creen dueños de la montaña. Mierda de administración, y mierda de prohibiciones. En lugar de educar a la gente que monta en bici para que sea igual de respetuosa con los demás usuarios, como los demás usuarios tienen que ser con nosotros… ¡a prohibir!

Pues que les den. Alguien tiene que ser el primero en aparecer en los papeles… y quizá me toque a mi.

Es muy sencillo. No vale con aceptar esta mierda de cartel que omite la mitad del punto 18 del artículo 4.4.8 del Decreto 96/2009 de 18 de noviembre del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid. Así que, la totalidad de ese artículo 4.4.8 me acompaña a partir de ahora en mi camelback. Y ya he preparado copias para mis amigos. El que lo quiera, sólo tiene que pedírmelo, y se lo pasaré por mail.

Y si tengo la mala fortuna de que me pare un Forestal o un agente del Seprona, y me extienda una “receta”, la cosa está muy clara. El mismo que me recete a mi, se llevará mi denuncia por realizar un acto injusto a sabiendas.

Porque igual de fácil es poner un cartel diciendo que las bicis “sólo pueden circular por caminos de más de 3 metros de ancho”, como omitir que puden circular por “esos caminos de 3 meteos de ancho, ASÍ COMO por las pistas, caminos, senderos, vías pecuarias, vías de tránsito y rutas tradicionalmente utilizados”.

Abantos marca desde ahora el principio de la lucha, nuestro punto de partida, y si no quieren que salgamos en los papeles, que aprendan castellano…

Compartiendo una afición

Mu por La Barranca

Hay quien dice que, en una pareja, es bueno tener aficiones comunes; y hay quien dice que no, que todo lo contrario.

Los unos, argumentan que eso permite vivir juntos experiencias intensas, y compartir con tu compañera muchos momentos de felicidad. Los otros dicen que, bastante tiempo pasamos con nuestras parejas, como para “aguantarles” también en los momentos que uno quiere desconectar, que suelen ser los que empleamos en nuestros hobbies.

Y Muriel y yo, ni lo uno, ni lo otro. Compartimos sin duda una afición: el ciclismo en general, y la bici de montaña en particular. Pero no lo practicamos juntos. Sí, como lo leéis, no lo hacemos juntos. Y es que ella no tiene mi nivel. Está lejos de poder disfrutar de la velocidad absurda, y además su entrenador… no es que le haya prohibido… pero le ha “recomendado encarecidamente” que no ruede conmigo. Mi ritmo parece ser contraproducente para sus entrenamientos. Es sin duda un ritmo involutivo, que se contagia y se traduce en un fenómeno de caracolismo para quien lo practica.

Así que aquí estamos la franchute y el sanchopanza. Intentando quedarnos con lo mejor de las dos corrientes de pensamiento, y no con lo peor. Tratando de de disfrutar juntos de un deporte que nos apasiona, y de lo feliz que nos hace a cada uno, pero sabiendo darnos la distancia adecuada, como los buenos toreros…

Pedroleando cerca de casa

Trek12 WildWolf Series, Gilena

De donde no hay, no se puede sacar. Y aunque intente engañarme a mi mismo, con eso de que llevo un par de meses saliendo con regularidad con la bici, lo cierto es que los dos últimos años apenas he hecho kilómetros. Bueno, de hecho, desde que me Re-Enganche en el 2005, no creo que haya pasado ningún año de los 5.000 kms anuales. Y con eso, no se va a ningún lado jejejeje… Por eso, aunque había hecho un test en el recorrido del Rally de los Embalses y me había encontrado medianamente bien estos días, mi debut globero-competitivo en las Trek12 WildWolf ha sido todo petardazo.

El formato me encanta. Es una oportunidad cojonuda para que alguien como yo, que no aspira a nada mas que divertirse sobre la bici, pueda ponerse un dorsal y compartir circuito y evento con los machacas acostumbrados a petar el pulsometro cada fin de semana. Además, la organización se merece un 10. Cronometraje, excelentes servicios e infraestructuras, regalos, cuidados al corredor, … se nota que Josechu se lo está currando, merece mucho la pena acudir.

El tiempo que hacía que no le ponía un dorsal a la bici...

Si a eso le sumas que un compañero de foro, Yeray (¡¡¡graaaaacias!!!), me cedió un dorsal gratuito que le había tocado en un sorteo de una web, no podía decir que no a bajar a Gilena a correr, a pesar de tener que hacer el viaje en solitario. Total, 500 kms y una noche en un hostal barato no son nada, si pienso en el moyete de carne mechada que me cené.

El sábado, a madrugar para retirar el dorsal. Tanto, que fui el primero, y a las 8 no había nadie allí jejeje. Bueno, pues nada, como algo, y voy preparando muy despacito todo. Me da tiempo a saludar a algunos conocidos, como el bueno de Carlitos “Roolez”, que está currando de mecánico en todo un equipo UCI, el Wild Wolf de Coloma y Mantecón. En el briefinfg de salida, coincido con Sonia Lopes, una simpática corredora portuguesa esponsorizada por Canyon, y que se ha acercado a correr hasta Gilena. También veo a Noe y a Ribi, que han sufrido toda una odisea para llegar, con furgo-avería incluida.

Arrancamos, por supuesto sin ver el circuito, pues al fin y al cabo hay doce horas por delante para “jartarse” a darle vueltas. O al menos, ese es el plan. Yo sé que no estoy en forma, pero mi intención es tratar de poner mi NaNo-ritmo, y hacer el máximo número de kms posibles. Lo bueno es que al ser una competi de resistencia, los más machacas no van atacados, y podemos convivir todos en el circuito sin estrés. Sería impensable ir a mi ritmo en un circuito de Open de Madrid, y no digo nada de un Open de España de XC.

Arrancamos neutralizados, por un tramo largo de pista, y ya mi velociidad me va “echando” a la cola del pelotón, donde parace que podré compartir ritmo con algún otro participante. Vamos entre olivos, y me encuentro un pelí atacado de asma, supongo que por alergia. Tras un par de kms, entramos en un sendero entre olivares, y casi sin darnos cuenta, llegamos al principio de la subida principal. Voy confiado, porque en una prueba así los organizadores no buscan demasiado desnivel, que quemaría a la gente con tantas vueltas que hay que dar, por lo que cuento que podré aguantar la subida.

En efecto, la primera parte la hago más o menos cómodo, con el tercer piñón, aunque un poco pasado de vueltas por la “emoción” de la salida. Pero en seguida, me encuentro con la segunda parte de la subida. Un tramo bastante técnico, con un montón de rocas grandes y fijas, que requieren por un lado una buena dosis de pilotaje para meter la bici por donde debes, y luego un importante esfuerzo para un glober como yo, por ir superando todas las piedras que te piden un golpe de pedal fuerte para no atrancarte. El tramo es bien bonito, entre pinos y siempre por un auténtico singletrack, pero… llego arriba un poco atufado, sin haber quitado el piñón grandote jejejeje.

Con la campeona portugesa Sonia Lopes, que ganó en individual

Un mínimo de llaneo, y el mismo single track pedrolero de bajada, donde agradezco al máximo llevar una doble, y donde es más importante si cabe pilotar fino que en la subida, porque atrancarte en una piedra es darte un buen morrazo. Más abajo la bajada se complica, con más pedrolos y más pendiente, pero yo vuelo sobre la Lux, y habiendo llegado el último arriba (o como mucho el penúltimo), adelanto algunos puestos en la bajada. Eso sí, hasta que viene un duro repecho que me hace subir las pulsaciones a mil… Un poco más de bajada, y llegada al pueblo, entre gente que anima y que incluso saca las sillas a la calle para vernos pasar jejejeje.

Y paso por meta, con más de una hora de tiempo en la primera vuelta jajajaja. El doble que los primeros, que no tardarían mucho en doblarme al iniciar yo esta segunda vuelta. De hecho, enseguida, porque tengo que parar al tener el manillar mirando a Cuenca, porque se han aflojado los tornillos de la tapa de la potencia. Como se nota que había montado yo mismo la mayoría de la bici jajajaja… bueno, eso, y la infinidad de piedras que hacían que se me saltaran hasta los empastes.

Mi plan era dar 3 vueltas, luego parar a comer, y luego dar dos vueltas, pero… al empezar la subida de esta segunda vuelta ya veo que se me va a hacer muy duro. Donde antes pasé con el tercer piñón, ahora voy con el segundo… y en la parte técnica de la subida, voy igual de atufado. Me adelanta Iñaki (CincoPavosYa, del RedCiclista, que terminaría segundo en la carrera) antes de coronar, que se sorprende de verme por allí, y me sugiere que le cambie mi doble por su Niner jejeje. Pero donde más noto lo duro que se me hace es en la bajada. Me empieza a doler el cuello y la espalda, y los brazos no agarran con la misma determinación el manillar. Así que se acabó eso de adelantar a alguien, me conformo con sobre vivir. Y el repecho final, ya me termina de matar. De modo que hago una segunda vuelta más lenta.

Y como soy gilipichis, en lugar de parar a descansar, sigo para dar esa tercera vuelta que tenía en mente. Y mira que tenía claro que el circuito se me estaba haciendo demasiado largo y duro con sus 13 kms. Mi idea de poner el NaNo-ritmo se había esfumado, y ahora se trataba de sobrevivir en las subidas. Ya ni tercer, ni segundo piñon, ni nada… todo metido. Me pasa Alex (RedCiclista), que también parece sorprendido de verme allí. Y comienza la bajada. Esa tercera vuelta lo paso casi peor bajando que subiendo. Paro a mear, y a acercar las manetas de mis Stroker Carbon al manillar, porque mis brazos no pueden ya ni frenar. Voy ciego en la bajada… vaya diferencia con la primera vuelta. Solo rezo por no piñarme, porque voy en plan pelele sobre la bici. Tercer paso por el repecho, y tengo que echar el pie a tierra. Acabo de decidir que se acabó para mi.

Vaya tipito… Foto de http://bikerelvago1969.blogspot.com

Llego a meta, con una tercera vuelta más lenta si cabe. Mi media ha ido bajando, de 11’4 km/h a 10’8, y ahora a unos casi ridículos 9’7 km/h en movimiento. Paro a descansar, me tomo una bebida isotónica, y pienso si debo tratar de continuar, pero… joder, miro el cuenta y tres vueltas son casi 40 kms, que se me han hecho muuuuuy jodidos. Tengo claro que ni doce, ni once, ni diez horas… no voy a ser capaz de aguantar más. No tanto por las piernas, ni por el corazón… ni mis brazos, ni mi cuello, ni mi espalda lo van a soportar. Así que mejor recoger, e irme para Madrid, que al día sigueinte hay que ir a animar a Tres Cantos, que empieza el Open de Madrid.

Me voy a casa satisfecho, bastante satisfecho. Mi estado físico no me ha dejado hacer más, culpa mía, sin duda, pero en ese circuito no daba para más. Otro circuito menos técnico, con menos desgaste, me hubiera permitido echar más horas sobre la bici. Tengo muy claro que me apuntaré a la próxima en Peñafiel, donde a ciencia cierta el circuito no será tan técnico y podré rodar más, y además está solo a 150 kms de casa. El tipo de prueba me encanta, y el ambiente es inmejorable. Sólo echo de menos no haber ido con algún amiguete, que es algo que siempre ayuda y motiva. ¡Animaos, coño!

Diccionario Mu-Español

Iniciamos esta nueva sección del blog con un par de entradas que definen a la perfección el idioma que me toca ¿hablar? con Muriel. A veces incomprensible, a veces inesperado, a veces fascinante, siempre sorprendente.

 

- Muriel: “¡¡no toque me!!

Traducción Español-Mu: “¡¡no me toques!!

 

- Muriel: “a ver si llamo al ostiaputa y que me vea la espalda

Traducción Español-Mu: “a ver si llamo al osteópata y que me vea la espalda

 

Creo que con estos ejemplos está dicho todo… ¡señor, llévame pronto! jajajaja

ya trabajamos en el tomo I del diccionario Mu-Español

El cashflow del “downsizing”

Y es que no hay otro secreto. Nuestro cuerpo es un banco, y dependiendo del flujo de caja alimentario, la báscula dictará sentencia. Yo lo estoy llamando el cashflow del downsizing. Aprende a gestionar tus ingresos y tus gastos calóricos, y encuentra tu equilibrio presupuestario.

Aunque desde el punto de vista monetario, yo siempre he sido un tío bastante deficitario, de los que gasta casi más que gana… no puedo decir lo mismo desde la óptica de la alimentación. Ni puedo decirlo, ni puedo esconderlo, porque es algo que salta a la vista. Este último verano ha sido… terrible, jajaja… y he rozado como nunca las tres cifras. Ver la báscula con la cifra “99″ asusta bastante.

Festibike 2011: más de 99 kilos, pero menos de 100

¿Por qué he llegado yo a esto? Pues en primer lugar, y sin ninguna duda, por una lamentable gestión de mi cashflow alimentario. No soy muy mirado con los inversores que depositan sus calorías en mi, y las grasas y los alcoholes son habituales entre mis “clientes”. Soy una facilona entidad “financiera” captadora de recursos ajenos para cualquier alimento ávido de hacer crecer mis células adiposas. Soy como estos bancos asquerosos que tenemos hoy en día, a los que no les interesan los pequeños ahorradores que no tienen ni un duro… pues eso me pasa a mi con los alimentos poco calorícos.

Pero hay otro motivo, si cabe aún más preocupante, que no es otro que la ausencia en los dos últimos años de medidas adicionales de ajuste presupuestario. Vaya, que no he montado en bici nada de nada. Pero nada. Nothing of nothing. El año pasado, por ejemplo, apenas llegué a hacer 2.000 kms, y casi la mitad de ellos fueron en mi semana de vacaciones, haciendo el Camino de Santiago. Eso es demasiado poco ejercicio físico, y está claro que hacer deporte es la mejor manera de aumentar notablemente el gasto calórico, e inclinar la balanza hasta tener déficit.

Es el no-secreto del cashflow del downsizing. Lo que explica todo: si ingresas más de lo que gastas, estás jodío, engordas como un cochino.

Ya le estoy poniendo remedio, y desde el paso Festibike en el que alcancé esa cifra alarmante de más de 99 kilos, me puse la meta de que 2012 fuera una temporada plagada de bici. O eso, o que me intervenga la unión europea (llámese Muriel) y me expulse o me sancione gravemente. Hice algo de bici y de carrera en octubre, pero noviembre y el principio de diciembre no fueron demasiado buenos, con mucho curro, mudanzas, y algún jaleo familiar.

Hoy, menos de 90 kgs... ¡ya he bajado 10!... y lo que me queda...

Pero desde el 20 de diciembre parece que he encontrado la senda buena. De momento, una media de algo más de 8 horas semanales en bici, que sumado al “control presupuestario” de lo que como, ha hecho que a fecha de hoy, haya conseguido ya bajar los primeros 10 kilos. ¡Ya he pasado la barrera psicológica de los 90 kilos!

Ahora sólo queda seguir manteniendo el gasto, y controlando los ingresos (otro punto, el de la alimentación, que también estoy mejorando). Vaya, ser un despilfarrador calórico. Así mi cashflow seguirá hacia donde queremos que vaya, y el downsizing será todo un éxito.

¿Crisis en los restaurantes?

Llevo ya 6 años viajando regularmente a Alemania, y siempre me ha sorprendido que por poco más de 13 ó 14 euros, puedas disfrutar allí de una carne de gran calidad y normalmente bien acompañada. Los ya clásicos “rumpsteaks” o “filetsteaks” están muy muy buenos, y sobre todo el primero de ellos es mi favorito, pues es la versión alemana del entrecot de lomo bajo que tanto me gusta.

Hoy he recordado esto, porque no dejo de ver cómo los precios de algunos platos no han parado de subir en los restaurantes españoles, y hoy es casi imposible tomarse un solomillo por menos de 20 €. ¡Coño, cómo puede ser que en un país con un nivel de vida (y unos precios) más altos, como Alemania, se pueda comer un pedazo de entrecot a ese precio, y aquí sigamos así!

Quizá en España se nos ha ido de las manos. Somos el país del todo vale. Todo el mundo se dedica a esto… valga para ello o no… así que venga, mientras las cosas van bien, y no paramos de gastar dinero saliendo a comer y cenar (nuestro carácter latino nos invita a ello), pues venga solomillos a más de 20 pavos.

Restauramte La Receta, Navacerrada

Restauramte La Receta, Navacerrada

Pero… hete aquí que la crisis ha llegado, y ahora los restaurantes están mucho más vacíos. No sé si algunos se plantearán que puede ser rentable dar de comer bien y más barato, pero hoy me he llevado una gratísima sorpresa en Navacerrada.

En labores de exploración he comido con Mu y con mi madre en La Receta. Y en plan modosito, nos hemos “acogido” a su menú de 20 € de fin de semana. Raro, en un pueblo “caro” como Navacerrada y con tanto dominguerismo gastronómico, encontrar un sitio donde ofrezcan menú los “findes”. Supongo que esto sí son cosas de la crisis.

Lo cierto es que el lugar es agradable, bien decorado, y muy amplio, lo cual se agradece porque uno se aburre ya de tener que darse de codazos con sus compañeros de mesa. El servicio, muy atento; muy majos, sin ser para nada pesados. Y, lo más importante… ¿qué hemos comido por 20 €?

Pues para empezar, nos han puesto unos hojaldrillos rellenos de paté casero de perdiz, a modo de aperitivo. Seguidos de unas setas rebozadas, que ya pensaba yo que eran una equivocación, pero… no, no, era otro aperitivo de la casa.

Espárragos de Navarra

Espárragos de Navarra

De primero hemos tomado una ensalada de canónigos con bacón churruscadito, unos espárragos de Navarra (lógicamente lo menos elaborado), y unos judiones de La Granja con matanza; estos últimos muy ricos, y fuera de lo habitual que es hacerlos con chorizo y morcilla, para estar acompañados de otras partes del guarro menos “comerciales” pero igual de sabrosas, como careta, morro, etc.

Luego hemos tomado unas chuletillas de lechal, en generosa ración, y acompañadas de buenísimas papas caseras, que me han recordado cuanta patata asquerosa comemos por ahi… Y un sabrosísimo tronco de merluza a la sidra, acompañada de su manzana mezclada con cebolla, y regada en buena sidra asturiana.

De postre, parecía que estábamos en Gizeh. Vaya tres pedazo de pirámides de chocolate negro que nos hemos zampado. No sé si eran caseras o “pre-fabricadas”, pero estaban de ricas… mmmmmm…

Rioja crianza del 2007 para beber, más que correcto (aunque pelín caliente), agua, pan, y un café con leche para la franchute. ¿Se puede pedir más? Hemos comido de coña por esos 20 €, ni un céntimo más. Rico-rico, variado, bien servido, en un ambiente muuuuy agradable.

¿Y todavía me preguntó por qué sólo encuentro solomillos a más 20 €? Pues porque… hay gente que tiene la voluntad de hacer las cosas bien, y otros que no. Y hoy, en La Receta, hemos encontrado un sitio de los de “tú sí que vales”.

Voy a dormir una siestina…

Comedor de La Receta

Comedor de La Receta

Por si alguno os interesa: La Receta