Enganchado al Strava

13
ago

Algunos somos así. Mitad globeros, mitad ciclistas virtuales. Por un lado, con un sempiterno estado de forma lamentable. Por otro lado, pasando más tiempo delante del ordenador, escribiendo de ciclismo, que pedaleando. Es algo que tengo comprobado, porque muchos de mis amigos se extrañan de verme tan “gordito”. Tienen la impresión, por lo que escribo en mi muro de Facebook y por aquí por el blog, que me paso el día pedaleando y que debería estar hecho un figurín… lo que os digo, “ciclismo virtual”.

Y es que yo, en concreto, sufro una esquizofrenia bicicletoide bipolar, que hace que por un lado no pare de buscar excusas por las que no salir con la bici. Que si estoy cansado, que si tengo mucho trabajo, que si hoy hace calor, que si todavía me duelen las patas del último día (que fue hace semanas…), que si tengo que recuperar sueño. Es ese demonio que tengo sobre uno de mis hombros, que al final me acaba convenciendo de que se está mejor en el sillón de casa con una cervecita que pedaleando.

Pero por otro lado, esa bipolaridad me envuelve en una constante búsqueda de motivaciones para salir a rodar con la mtb o la de carretera. De modo que en el otro hombro tengo… ¿un ángel?… ¡no!, otro demonio… que me empuja a una espiral consumista con la que justificar que tengo que motivarme.

Tener una bici cojonuda, montada a la última. Porque en el garaje, lucen más los componentes de gama alta, y cuando uno mira su bici cuando llega del trabajo, antes de sentarse a ver la tele, le gusta saber que tiene un “pepino”. No, en serio… joder, si tiene uno que salir a rodar, mejor que sea a gusto, y es un lujo motivante tener una buena bici ¿no? Cueste lo que cueste.

Y qué decir de la ropa. El culote Assos de última generación, con una badana digna de la piel del culito de un bebé. No importa que sólo salgas una vez cada quince días, y que no llegues ni a los veinte kilómetros. Hay que ir hecho un pincel, preparado para lo peor, que las rutas se pueden alargar… Así que la ropa, digna de las pasarelas de París y Milán, que además motiva un rato.

¿Y el pulsómetro? Pues… de lo mejorcito de Garmin, oiga. Lo registra todo, hasta cosas que no sabía que se podían medir. Pero… ¿no será mejor que te olvides de cacharros y salgas a pedalear, sin más? No, no, hay que ir a la última en tecnología, que motiva un montón saber que estás al borde del infarto, y llevar una alarmita que te avisa que estás en IC2 o como se llame…

Porque, cómo no nos vamos a gastar un poco de dinerito en un entrenador que nos motive, que nos diga cosas como el CE, el CI, lo VO2, y mil cosas que no entedemos. Todo con tal de estar motivados para salir, y ver que nuestras salidas nos sirven para ponernos en forma. ¡Anda, coño!, si es tan sencillo como eso… como simplemente “salir”… Pero bueno, lo dicho, hay que motivarse con un entrenador personal.

Pero hete aquí que he dado con una gilipollez más para motivarme. El Strava. Una web donde subir los entrenos que haces, bien sea los que has registrado con una aplicación del mismo nombre que llevar en el móvil, o directamente con el GPS-Pulsómetro que ya se ha comprado uno, víctima de esta proceso esquizofrénico.

¡¡Pero si eso de ver lo que haces con la bici ya lo tengo con la web del Garmin Connect!! No, no, el Strava mola más. Porque tiene un puntillo de “red social”, de modo que puedes hacer públicos tus entrenos y rutas, y se comparan con los de los demás. Así, en cualquier tramo, ya sea una subida, un llano, una bajada, o una ruta completa que suelas hacer, puedes crear unos “segmentos”, que vienen a ser unos tramos cronometrados, con los que Strava hace luego rankings y se dedica a repartir trofeos.

Que si Rey de la Montaña (KOM) por aquí, que si record personal (PR) por allá. Que si… ¡oh, fulanito de tal te ha arrebetado el mejor tiempo en la cuesta de tu urbanización! Esto es adictivo. Y no sólo por el pique sano de comparase con los demás, porque yo al fin y al cabo no aspiro a ser KOM en ningún lado… pero simplemente por el hecho ver cómo mejoras. No hace falta que subas Morcuera. Tu reto puede subir ese pequeño repecho que se te atraganta.

Así ves como según vas saliendo más, vas subiendo un poco más rápido esa cuesta que antes te costaba 26 minutos. ¡¡¡Ahora ya has bajado a 25!!! ¡¡¡Ahora ya puedo hacerla con un piñón más pequeño!!! Es una auténtica gilipollada, pero aunque sigo con mi filosofía de Velocidad Absurda, de disfrutar de la bici sin más, pues… no soy ajeno a querer mejorar. Porque mejorar significa poder llegar más lejos, más alto, a sitios a los que ahora no puedo llegar… De modo que entre semana, cuando me puedo escapar con la bici, ya voy con mi GPS y los tiempos del Strava en la cabeza, a ver dónde puedo arañar un par de segunditos para mejorar. O simplemente, después de un par de semanas, volver a hacer aquella cuesta que hice entonces, a ver si los kms que llevo en las patas van surtiendo efecto y ahora puedo con ella en menos tiempo.

Y vaya, por fin algo realmente motivante, y sin que cueste un duro. Bueno, no, como esquizofrénico bicicletoide bipolar que soy, yo me he “hecho” de la versión Premium… Ya sabéis, unos pocos dólares. Por aquello del “suffer score”, más que nada, y poder ver que en mi rango de peso, en algún segmento, sí puedo ser un KOM, jejejeje.

Así estoy, enganchado al Strava. Aunque, para ser sincero, la mejor motivación sigue siendo salir con algún amigo a compartir pedales y una cerveza al final de la ruta.

Comments

  • willy
    13/08/2012

    Lastima que vivamos tan separados. Mi rollo es parecido al tuyo… en fin, mientras tanto… si me enseñas como funciona esta carajada, la cargo.

  • Emilio Pla
    13/08/2012

    Ya te digo Nano.Yo tambien estoy enganchado y voy buscando segmentos que poder pillar,eso si alguna decepcion cuando no no he mejorado el mejor tiempo.Como aliciente a entrenar y mejorar no tiene precio.

  • 16/08/2012

    Excelente artículo, me ha gustado mucho tu concepto de ciclismo virtual, muchos de nosotros pasamos horas delante de un ordenador, muchas más que sobre la bicicleta, leyendo, analizando, escribiendo…

    Sobre Strava, hace un par de meses que escribí (http://www.emiliocs.com/strava-comparte-y-compite.html) y desde entonces he ido experimentando y reflexionando sobre el uso de la aplicación, porque hay que tener mucha disciplina para salir a entrenar y no dejarse llevar por la disputa de un Kom o un Pr. Entre algunos compañeros está siendo una normalidad lanzarse a la conquista y reconquista de segmentos y es fácil perder la perspectiva de lo que uno quería hacer cuando programó la salida el día anterior y lo que terminó haciendo.

  • 04/07/2016

    Un camino…una bicicleta…un bar…una cerveza…

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *