VELOCIDAD ABSURDA 3.0

Los dígitos 3.0 definen el concepto de Velocidad Absurda. No es la nueva versión tecnológica de nada, sino los 3.0 km/h a los que quien esto escribe es capaz de subir cuando la pendiente se endurece, y las piernas duelen al pedalear. Bueno, para ser exactos, es la velocidad máxima y mínima a la que puedo rodar, ni más ni menos. Más rápido no puedo, porque soy un globero; y más lento, mis condiciones de equilibrista no me lo permiten.

¿Que es aburrido ir a 3 km/h sobre la bici? No, no… lo que es aburrido es ir rápido, que no te enteras de nada. Mi Velocidad Absurda me permite ver el mundo que me rodea de otra manera. Las moscas me adelantan, no digo ya nada de los caminantes. El tiempo se detiene a mi alrededor, y tan sólo mi agitada respiración rompe la calma absoluta. Me desplazo poco a poco, como si estuviera en un agujero espacio-tiempo que nadie más advierte. Veo cosas que otros no ven. Sonidos que a los demás pasan desapercibidos se hacen para mí música divina. El crujir de una rama bajo mis ruedas, o las hojas cayendo de los árboles en otoño. La felicidad absoluta sobre la bici.

Velocidad absurda… incluso bajando

Y sobre todo mucho tiempo para pensar. Para pensar que esa misma Velocidad Absurda es la que quiero en mi vida. Tener por fin tiempo para apreciar las pequeñas cosas, para vivir cada momento al máximo, para disfrutar todo lo que me pasa. Mi tiempo libre tiene que hacerme eso… ¡¡ser libre!!

Será que me estoy haciendo viejo, y que me resisto a pensar que el reloj ya está en la cuenta atrás. Quiero seguir pensando que me queda mucho y bueno por vivir. Siempre he sido un optimista (bueno, casi siempre jejeje), y de eso va este blog: de lo que me queda por vivir, de lo que vivo cada día, y de ver la botella siempre medio llena, no medio vacía.

Vamos, subid conmigo, vamos a entrar en… ¡¡¡VELOCIDAD ABSURDA!!!