QUIÉN CARAJO ES NANO

Pues soy yo.

Nano, Nanotron, Nanito, Fer, Fernan, Nando, incluso Fernandito (bendito mi padre con lo del “cochecito de Fernandito”), según quien me llame.

Ya cuarentón… y aún buscando mi camino en este mundo. Pobre, pero feliz, y sobre todo bien acompañado. De mi chica, de mis amigos, y sobre todo, de mi familia, a la que adoro, aunque a veces no lo demuestre…

Amante del deporte en general, pero más amante que practicante. Un “Perico Delgado” frustrado, descubridor del mountain bike en los últimos 80 y practicante en los primeros 90. Abandonado a la mala vida durante mucho tiempo, y re-enganchado… perdón, con mayúsculas… Re-Enganchado a la bicicleta de montaña en el final del 2004.

Disfruto como un loco de la bici de montaña, en el campo, pero sobre todo de la buena compañía que suelo llevar, aunque andemos ahora un poco dispersos todos loa amiguetes de la bici.

Según cumplí años perdí un poco el norte, y abandoné el trabajo seguro y cómodo, en busca de la satisfacción de trabajar en lo que me gusta, y sobre todo, para mi. La satisfacción de tomar mis propias decisiones, de seguir mi camino… de equivocarme o acertar, pero siendo consciente y consecuente con lo que hago. Y hago lo que me gusta. Aunque esto suponga pasarlas “canutas” mucho tiempo, con los bolsillos llenos de agujeros. Lo que os decía… pobre, pero feliz.

Este es un pequeño retrato de mi, deformado (como yo), porque al fin y al cabo lo he “dibujado” yo… y nunca se me dio bien esto de dibujar… Eso sí, tengo la cabeza llena de pájaros, llena de proyectos imposibles y descabellados, para los que no tengo tiempo ni dinero, aunque más pronto o más tarde voy afrontando algunos….

¿Quéreis saber algo más? ¡Pues preguntad, preguntad!